Neymar e Iniesta guían la victoria azulgrana (2-1)

En un Clásico de contrastes el Barcelona ganó con cierto sufrimiento a un Madrid que no se rindió hasta el final.  Neymar sobresalió al partido gris de Messi y CR7. Los blancos pidieron un penalti cuando el marcador reflejaba 1-0. (Foto: FCB.com).

2013-10-26_BARCELONA-MADRID_62.v1382813669

Eléctrico, intenso, polémico, vibrante… No se acaban los adjetivos para definir el partido que Barcelona y Madrid regalaron al fútbol en el Clásico de ayer. El Camp Nou vivió un choque con muchas alternativas en su control y en la ejecución, y que se llevó el Barcelona por méritos propios y porque contó con la ayuda de Undiano Mallenco al no pitar un penalti a Cristiano cuando el marcador reflejaba una ventaja mínima local.

A pesar de las quejas, no debería el Madrid lamentarse en lo que pudo haber sido y no fue, sino preguntarse por qué Ancelotti decidió inventar a Bale como delantero centro y mover a Ramos de la zaga para cubrir el mediocampo. La genética italiana de su entrenador jugó una mala pasada al equipo blanco, que regaló la primera mitad a un Barcelona muy cómodo en el campo bajo la dirección de Iniesta y el juego de Neymar. También se apuntó a las novedades Martino, que se ingenió un plan alternativo al fijar a Messi al extremo izquierdo y confiar el centro del ataque en Cesc. Cosas de entrenadores.

No deja de ser sorprendente que los entrenadores confíen, en las grandes citas, en encontrar la fórmula mágica cambiando posiciones y dibujos tácticos para vencer, cuando muchos de los automatismos no se han llevado a la práctica antes. Lógico o no, el choque dejó claro que el Madrid aún está buscándose y que el Barcelona tiende a autodañarse al abusar de los pases largos y los patadones de Valdés. Al portero, por cierto, ya le pueden poner una estatua en el Camp Nou para acordarse de él cuando se vaya. En su último Clásico en el Estadi, si es que no hay cruces en otras competiciones, volvió a estar providencial en los mejores minutos blancos.

Sin Guardiola ni Mourinho el Clásico fue menos previsible. Ambos conjuntos tienen una idea de juego más similar que en los últimos años, cuando basaban su suerte a un estilo de juego tan indiscutible como incomparable, y seguramente éste ha sido el motivo por el cual el Madrid nunca se rindió. Se podrán decir muchas cosas de los blancos, pero su fe en sus posibilidades roza la obsesión y se ha convertido en uno de los elementos distintivos del club en los últimos años. Si hay que morir, que sea en la orilla y nadando.

No es así el Barcelona, mucho más dado a madurar el partido hasta encontrar el momento justo de perforar. Lo hizo Neymar desde el área al recibir un pase de Iniesta a los veinte minutos. El brasileño confirmó que cada vez que toca el balón el contrario tiembla, y día tras día adquiere más protagonismo en el juego del equipo, algo ondulado durante el partido de ayer.

Tras el gol, el Barcelona hizo un paso atrás y permitió respirar al Madrid, que elaboró jugadas más largas aunque sin profundidad ni peligro para Valdés. Las únicas aproximaciones llegaban a través de los trallazos de Bale, tan descolocados como el propio galés en el campo. Necesitado de demostrar su precio y valía, mostró actitudes y maneras, pero por 100 millones se espera algo más que buenas intenciones.

El partido entró en una tesitura borrosa, algo descontrolada, a la que se sumó el árbitro al ignorar una mano involuntaria de Adriano en el área en la última jugada de la primera mitad cuando Khedira buscaba el balón a centro de Cristiano. No sería la última de las quejas madridistas.

Si en la primera mitad el respeto entre ambos equipos predominó, la segunda parte ofreció un partido mucho más bonito y dinámico por la mayor ambición visitante, clarividente con la entrada de Illarramendi y Benzema. El Madrid empujó al Barça en su área que, ansioso, se dejó vencer por la necesidad de finiquitar el partido por la vía rápida abusando de los pases largos. La tuvo Neymar tras un bote que superó a Varane poco antes que Valdés evitara el empate con una mano milagrosa tras un tiro de Cristiano desde el área.

A partir de ahí, el Madrid creció y creyó en sus posibilidades, que se hubieran materializado de no haber sido por el travesaño y porque Undiano entendió como carga legal el atropello de Mascherano a Cristiano.  También se quejó Cesc con razón en la otra área tras ser derribado minutos después.

Pero si algún mérito tiene Martino es haber devuelto la confianza a Alexis, que puso el Camp Nou en pie tras una maravillosa vaselina que superó la estirada de Diego López y cerraba el asedio blanco. El chileno se está especializando en golazos, pero el de ayer es probablemente el más importante de esta temporada. Con la ventaja, el Barcelona se relajó y regaló momentos de alta calida a su extasiada afición, ya convencida del triunfo. Alves, túnel incluido a CR7, estuvo a punto de conseguir una antología, pero a su chute la faltó confianza. Solo Jesé pudo maquillar el marcador y poner suspense a los minutos finales tras una rápida contra de Cristiano.

El Barcelona, tras la victoria en el Clásico seguirá líder en la tabla, ahora con seis puntos de ventaja sobre el conjunto de Ancelotti.

 

FICHA TÉCNICA

  • FC Barcelona: Valdés, Alves, Piqué, Mascherano, Adriano, Busquets, Xavi, Iniesta (Song, 76’), Cesc (Alexis, 76’), Neymar (Pedro, 82’)  y Messi.
  • Real Madrid: Diego López, Carvajal, Varane, Pepe, Ramos (Illarramendi, 55’), Marcelo; Khedira, Modric, Di María (Jesé, 76’); Bale (Benzema, 60’) y Cristiano
  • Goles: 1-0, Neymar (min. 19); 2-0, Alexis (min. 78) ; 2-1, Jesé (min. 92)

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s